20 de mayo de 2016

¡Yo sólo vine por tres meses!

Amigas, amigos, ayer cumplí dos años en Influencity... ¡y yo sólo vine por tres meses!

Muchos conocéis mi historia y como entré en el mundo de esto de las startups. Fui "captada" gracias a un checking y no lo dudé. Tenía trabajo pero el proyecto era tan chulo que pensé que no perdía nada. El proceso en el que estaba la startup era un proceso de 4 meses, en la incubadora de Demium. Con lo que pensé: esto durará unos meses, como mucho tres (Dani ya había consumido el primer mes) y si no funciona vuelvo a mi vida normal... ¡Ay alma cándida! 
Creció y creció hasta que recibimos la llamada:

El Barrio, "Pa'Madrid"

Nos vamos al Campus Madrid by Google. Y allí que nos fuimos Dani y yo. El resto del equipo se quedó en Valencia. Esto pasó en Julio del 2.015. Con ingresos de startup nos fuimos y estuvimos viviendo cada uno en casa de amigos y familiares. Pero nuestro horario era incomplatible con cualquier inquilino educado. Entrábamos los primeros y salíamos los últimos del Campus, sin exagerar. Sabíamos, como se nos explicó, que éramos unos afortunados y que los puestos de trabajo de Seedrocket eran escasos. Había que aprovecharlo al máximo. Incluso llegamos a plantear al Campus que pusieran camas debajo de las mesas ¡nos hubieran venido tan bien!
Y es que cuando llevábamos unas semanas viviendo de prestado nos dimos cuenta que no podíamos seguir así. Pero los ingresos eran los mismos... De pronto surgió una idea: Yo, dije, siempre viajo con Airbnb. Vas a casas chulas y el precio está genial. 

Pues dicho y hecho. Empezamos a buscar y así llegamos a nuestra primera casa en la Plaza de España. Un piso grande, con balcón, dos baños y muchos libros... Como era el primer piso Dani y yo nos fuimos a hacer la compra juntos, algo que no ha vuelto a pasar... ¡incluso hizo la cena para los dos! Pollo al horno. Ya costó ponernos de acuerdo en esa primera compra. Pero yo con tal de no cocinar... Recuerdo que hasta desayunamos alguna vez juntos. Y de ahí al Campus
A esa casa llegamos un lunes y el viernes, madrugón, maleta y al Campus. Y del Campus a última hora, a Valencia. No pensamos que eso se alargaría mucho... 
Así hemos pasado... ¡ocho meses! Sí, casas limpias, casas sucias, grandes, pequeñas, con jacuzzi y barra de bar en el salón, sin ventanas, con figuritas raras, con un juego de llaves, con dos, sin ascensor, con despensas llenas, vacías, con toallas, sin ellas... Y todo esto que enumero a priori parecen pequeñeces pero no lo es... Imaginad que cada semana, os hacéis la maleta con todo lo necesario, que tiene que ser pequeña y te entran las dudas ¿habrá secador? ¿me tengo que llevar toallas?... Si sólo nos daban un juego de llaves uno de los dos tenía que esperar al otro... En confianza, normalmente yo tenía que esperar a Dani... ;)

Cada semana casa nueva, ruta del bus nuevo, buscar un supermercado cerca, comprar todo pequeño porque para dos días no gastas ni un brick de leche... y llenar muchas botellitas pequeñas de gel y champú... Decidir de qué color te vas a vestir esa semana para sólo llevar un par de zapatos o dos y que todo combine... 

Al final hemos visitado más de 30 casas. En algunas hemos repetido, hemos vivido en varias casas de una sola calle como en la Calle Silva, por ejemplo. Según vamos andando por Madrid el wifi se nos va conectando porque vamos pasando cerca de alguna casa donde ya hemos estado... 

Y a todo eso sumadle el hecho de vivir con el CEO... Estar cenando y que de pronto tenga una idea y no te puedes escaquear. Toca abrir el portatil y empezar a apuntar en el Evernote...
Aunque también os diré que le ha tocado comentar modelitos que me he comprado y que necesitaba alguna opinión ¡y era el único que estaba! O cuando tuve tendinitis de llevar la maleta, tal cual, y me tuvo que hacer una coleta. Momento épico...

Algunas aventuras y desventuras nos las guardamos, lo que hemos querido contar lo podéis seguir  en el hashtag #viviendoconelceo

Esta época en teoría ha sido dura, es verdad, dormir cada semana en una cama es un jaleo. Pero si me pongo a pensar me sale una sonrisa bien grande... 

Y esto pasó y la serie #viviendoconelceo sube de nivel porque ¡vivimos todos los socios juntos! Paco y Vilva se han venido a Madrid y hemos podido formalizar nuestra relación como una familia de bien. Tenemos piso y vivimos los cuatro bien juntitos. Eso da para otro post, por lo menos. 

Os dejo un aperitivo:

video

Aviso: el video está en vertical. El reportero estaba a otras cosas. Valorad el contenido interpretativo XD

Lo demás os lo voy contando en Snapchat: claramontesinos 



Socios ¡os quiero! 


20 de abril de 2016

Nunca habrá un árbol como tú


¿Qué porqué planto mi árbol? Porque quiero saber qué se siente cuando dentro de unos años pueda hacerme una casita de madera entre sus ramas, mirar al horizonte y ver el mar…

Sé que son castillos en el aire, nunca mejor dicho, pero es lo que me gustaría. Aunque bien pensado ya estoy queriendo plantar un árbol para ponerle peso encima. Y además talar otro para la casita… Cuánta responsabilidad con tan sólo una idea…

Mejor sólo lo imagino y me voy a contarlo a Twitter. Que no es un árbol, es un bosque entero… O me voy a Facebook, con todos los arbolitos mirándose unos a otros, sumando likes en sus raíces. ¿Y si lo cuento en Instagram? ¡Ay! Qué bosque tan bonito, con sus arbolitos tan bien decorados y sus ramitas etiquetadas…

Si lo pienso bien, de nuevo no hay nada como la reflexión, me doy cuenta de que plantamos árboles todos los días en las redes sociales. Unos crecen, otros los riegan demasiado y se ahogan, otros los queman, pero algunos, sólo los más fuertes y los que saben buscar el sol, sobresalen del resto. 
Me imagino mi vida poniendo semillitas diarias de 140 caracteres, regándolas con retuits, likes y deditos hacia arriba. Y la semillita crece, se hace artículo de opinión en mi blog y después de unos días de mucho sol, se transforma en una sección en la radio. Y florece cuando alguien por la calle me comenta ¡qué razón tienes! Y se marchita un poco cuando otros me dicen ¿pero tú no trabajas que estás todo el día en Facebook?

Pero cada semillita tiene su camino. Y a veces hay que coger aire, soplar fuerte y dejar al viento hacer… Y cuando menos te lo esperas, estás sentada en la copa de un árbol mirando al horizonte y reflexionando sin ser consciente todavía de cómo has llegado hasta allí arriba.

De pronto ¡eres influencer! y tienes una gran responsabilidad, porque otros arbolitos te van a seguir de ejemplo para crecer, para talarse las ramas o dejárselas largas, para decidir si dejan posarse a algún pajarito o no, ¿soy perenne o caduco?

En fin, cientos de dudas ante un mundo lleno de árboles firmes y altos que han llegado allí por casualidad unos, por trabajo otros.

¿Qué cómo se riega a un árbol influyente? Él ya se ocupará de conseguirlo, son unos supervivientes en el bosque de las redes sociales. Como las Fallas ¿alguien pensó al inicio de los tiempos que serían lo que son ahora? Cada uno busca su camino, su luz y su salida hacia el cielo como las llamas en la Cremà.

Pero no lo olvides nunca amigo influencer: siempre habrá un árbol más alto que tú y siempre puede venir alguien y talarte para leña. Aunque también debes recordar que como una falla, nunca habrá un árbol como tú. Eres único, eres fuerte y eres vida. 


Artículo escrito para la Falla Borrull - Socors y su Fallera Mayor 2016 Pepa Gómez @pepapepae. Podéis leerlo en el llibret espectacular que hicieron. 


31 de agosto de 2015

¡A la de tres!

A la de una... a la de dos... y a la de tres. Así llega el curso nuevo. Con muchas ganas, muchas fuerzas y mucho nuevo por aquí. Y es que sin cambios no hay avances y sin avances no evolucionamos. Y sobre todo ¡no nos divertimos! Y la diversión es fundamental en esto de vivir. 

Porque qué si no puede hacer que tres profesionales, de trabajo hasta arriba, se enfrasquen en un proyecto nuevo... Pues eso, la risa, las conversaciones, las Cocacolas y las cervezas, las cervezas también... (Elena tranquila)

Qué ganas tenía de poder contar lo que llevamos tramando todo el verano. Y precisamente calladitas no nos sabemos estar. Pero ha llegado el día.

¡Empezamos programa de radio! Play Radio Valencia ha cerrado los ojos y ha dicho, va, venga, vosotras tres, pasad para dentro. Con la inconsciencia de quien nos abre puertas :), con la misma inconsciencia hemos dicho ¡claro que sí!

Tengo el placer de dirigir y presentar el programa ¡A la de tres! junto a Teresa Domenech y Elena Benito. Dos currantas, de las buenas, de esas que se arremangan a hacer lo que haga falta porque saben de qué va esto. Y han decidido acompañarme en esta aventura. Todos los lunes de tres a cuatro  de la tarde en la 107.7 FM. ¡A la de tres!


¿Y de qué podemos hablar nosotras? Sin pensar demasiado... pues de emprendedurismo, de startups y de grandes profesionales. Tendremos entrevistas (las del lunes que viene prometen y mucho), tendremos casos de fracaso (me encanta este momento loser) y de éxito, claro. Hablaremos de vocabulario startapil y de lo que se nos ocurra. Porque si algo tenemos claro, es que no tenemos nada claro. Así que lo mejor será que nos escuchéis, a ver qué sale. 


¡Nos escuchamos en Play Radio Valencia!



23 de julio de 2015

Mi primera semana en Campus Madrid by Google

Si algo pasa sin que te des cuenta es el tiempo, sin duda. Y es lo que me ha ocurrido desde que entré en Influencity. Trabajando trabajando hemos llegado al sitio más chulo de todos los tiempos.
Al Campus Madrid by Google. ¿Qué hay aquí? mucho talento y muchas ganas de trabajar.

Lo que aquí pasa debería ser lo normal en todos los sitios, pero no, es la excepción. Un sitio pensado para el trabajo, la creatividad y el flujo de ideas. La base: compartir conocimiento. En cualquiera de sus plantas.

La cero: la cafeteria. Con enchufes debajo de casi cada asiento. Wifi que va bien, no es de postureo y mucho tráfico de gente. De todo el mundo. En menos de un mes ya somos más de 5.000 personas los que formamos parte de esta comunidad.

La primera: el team del Campus y un espacio de trabajo y charlas.

En la segunda: startups aceleradas. Y aquí estamos. Compartiendo piso con grandes emprendedores y proyectos.

En la tercera: Techhub, coworking de mucho mucho nivel.

Aquí estamos para comernos el mundo. Y pensando pensando, no sé dónde llegaremos pero el viaje es tan chulo...

¡Os espero por aquí! 

19 de agosto de 2014

Tres meses en una startup

Hoy hace tres meses que, gracias a un checking, empecé en el mundo startup

Había oído hablar de ellas, por supuesto. Había ido a charlas y a eventos relacionados. Pero de pronto, como si de la mano que sale del espejo en plan Narnia se tratara, entré. Y me atrapó.

Me buscaron y eso ya es un lujo. Se tomaron la molestia de pensar en mí y de dedicarme tiempo. Conocía a gente que estaba en el proyecto, nos seguíamos en redes sociales y un buen día hice checking en la Apple Store, que está al lado de mi oficina actual. Rápidamente me sonó un Whatsapp: "He visto que estás aquí cerca. ¿Nos tomamos un café?" ¡Por supuesto! Salgo del Genius y nos vemos, le respondí. Y así fue. @iteijon me empezó a explicar lo que estaban haciendo en @momentum_do y que el CEO de @influencity Dani @dansanchezp me buscaba. 

Dos horas después dije que sí. No sin pensarlo pero la decisión estaba clara. Un loft blanco con paredes llenas de postits de colores, mesas blancas con ruedas y pantallas con la manzanita. Mi Mac ya no estaría sólo. Los balcones a una de las calles más céntricas de Valencia eran la guinda del sitio. 

El continente estaba muy bien. Pero si hay algo que no funciona en el mundo startup son las apariencias. O vales o no vales. O lo haces o no lo haces pero no te quedes en medio bloqueando la highway

Y lo que había y hay dentro me fascina mucho más. Cuando todo el país anda cabizbajo con la nuca mirando al cielo, arrastrando los pies y preparando la maleta, me encuentro con un grupo de personas excepcional. 

De todos los ámbitos profesionales, de todas las ciudades, con todos los pasados posibles, pero que quieren construir algo diferente. Saben de lo que hablan y si no lo conocen, lo buscan y lo aprenden. Esa manera de ser, de pensar, de actuar, de estar seguro que nada es seguro, da una gran base para crear. 

En el ambiente se nota el esfuerzo, las horas sin dormir, los ojos cansados de estar tantas horas cara a un ordenador, a una pared, al techo... Pero se nota más si cabe el entusiasmo. Ganas es lo que hay. Ganas y sueños. Y si a todo eso se le une sabiduría, con todas las letras, tienes esto. 

Hace tres meses que me senté en una silla aquí y cada vez tengo los ojos más abiertos de tanto aprender y la cabeza más alta de lo orgullosa que estoy de esta gente, que además tengo la suerte de reírme mucho con ellos. 


Tres meses en una startup. Tres socios brillantes: Dani el CEO @dansanchezp, Paco, CTO @fcastillosa y Alberto CDO @albertvilva Grandes los tres como mi MA, Pepa @pulgarcitape. Somos ruidosos, porque lo somos, nos cuesta contener las carcajadas, porque nos cuesta, pero trabajar así es oro. 

¡Gracias #influteam!

23 de enero de 2014

El amor en los tiempos del Whatsapp

¿Habéis notado alguna vez que se para el tiempo?  Rápidamente seguro que me contestáis que no. Que eso no ocurre. Pero pensadlo bien… Os voy a poner en situación con una historia cercana. 

Ella, Carla,  estaba enamorada como una adolescente de él, Jesús. Obviamente ya no era tan adolescente y las cosas habían cambiado y mucho. En su época le tocaba esperar al lado del teléfono a que sonara, y cuando lo hacía, encerrarse en la despensa horas y horas sentada en el suelo hablando con sus amigas o con el chico en cuestión. Todo sucedía mucho más lento. No había tanto vértigo, no había sensación de frenar de pronto a tres centímetros del precipicio…

Estaba desconcertada porque parecía novata en estas cosas. Ella no había crecido con un móvil en la mano, estaba educada en el amor a cámara lenta. En el “esta semana te llamo” y desesperar lo justo.

Pero ahora esperaba esa llamada y cuando ya no podía más entraba en Whatsapp… “En línea” ¡¿Qué?! ¿Está conectado y no me llama? ¿Estará viendo que yo también estoy en línea? Revisaba su Estado una y otra vez, a veces de manera compulsiva. Esperaba una señal, una pista que le dijera que sí, que la llamaría pronto, que pensaba en ella…

A veces, aunque intervenga la innovación, los sentimientos y las sensaciones son muy básicas, son las de toda la vida. Y que de tanto esperar, cuando sucede, el globo se explota cayendo como confeti cientos de trocitos de ilusiones de colores.

La diferencia, eso sí, es que se recogen mucho antes que el maldito confeti. En esto sí que ayudan las novedades tecnológicas.  Hemos aprendido a relativizar. Y eso le ocurría a Carla mientras se agachaba sutilmente para barrer y barrer todo lo que se le había venido abajo. Le llamó, sí, pero para ella fue una llamada de cortesía. Esperaba tanto… En ella se hizo realidad el dicho de “quien espera desespera”.

Pero se recompuso, una vez más, y volvió a ver es estado del Whatsapp. Estaba al límite de que se convirtiera en un TOC.

Mientras eso ocurría decidió actuar. Y se fue a verle sin avisar. ¿Sabes dónde estoy? Le dijo. Cuando el Escribiendo se hace eterno… Nunca nadie miró tan fijamente una palabrita. ¿Dónde? Le contestó él. ¡Al lado de tu trabajo! …


Y no hubo respuesta. Ahí fue cuando el tiempo se paró para Carla. En seco.

También puedes leerlo en el Diario Levante EMV

21 de enero de 2014

MFSHOW Men: Nos vamos a disfrutar de la moda a Madrid

Si queréis seguir todo lo que ocurre en la Madrid Fashion Show Men en Madrid esta semana, lo podéis ver en streaming aquí: http://player01.liveaudiovisual.es/sdlive/madrid_fashion/index1.html 

Os cuento todo lo que vea, en las redes sociales :)

También puedes hacerlo a través del Diario Levante EMV